EL ALCALDE A TONO CON LA DIVERSIDAD

Foto tomada de: http://www.periodistadigital.com/ultima_hora/object.php?o=761145
Samuel Moreno, el alcalde mayor de la capital, comparte la misma mirada sobre la diversidad, la complejidad y la solidaridad del Polo de Rosa: una mirada progresista de la urbe.
Hoy Bogotá cumple 470 años. En este tiempo hemos pasado de ser 12 chozas que fundaron los hombres de Gonzalo Jiménez de Quezada a la ribera del río San Francisco, a una gran ciudad de 8 millones de habitantes que acoge la diversidad, la complejidad y la riqueza social de toda Colombia.
Ese es el patrimonio fundamental de las grandes ciudades de nuestrotiempo: la diversidad, la mezcla, el mestizaje. El hecho de que personas muy distintas entre sí compartan un mismo espacio del que sonres ponsables y para cuyo desarrollo, están necesariamente obligados acooperar.
Diversidad, responsabilidad y cooperación deben ser los principios básicos que rijan la convivencia en Bogotá, como en cualquier otra gran ciudad del mundo. Tres principios básicos que se resumen en una idea fundamental: RESPETO. La norma universal del respeto mutuo sobre la que se funda cualquier convivencia que quiera ser fructífera.
Por eso presentamos hoy el programa de cultura ciudadana y convivencia del Gobierno de la ciudad. Lo hemos llamado "Amor por Bogotá", porque no ama a Bogotá quien sólo lo dice, sino quien lo demuestra con sus actos: quien respeta la ciudad y a quienes viven en ella; quien se responsabiliza del espacio que habita y tiende la mano a las personas distintas que también lo comparten; quienes hacen de la solidaridad una regla de vida. A Bogotá se la ama con hechos y no con palabras.
Por eso también hemos creado la condecoración "Amor por Bogotá": para testimoniar el agradecimiento de Bogotá a ciudadanos, ciudadanas y corporaciones por toda una vida de compromiso social y lucha para hacer de Bogotá una ciudad mejor. No podemos condecorar a todos los buenos ciudadanos y ciudadanas que tiene Bogotá. Sirvan estas personas que nos acompañan como representantes de todos ellos y que todos reciban el reconocimiento que aquí se les brinda. A todos: muchas gracias.
Decimos que la diversidad es un principio básico de la convivencia, porque sólo existe convivencia allí donde la diferencia se asume como una riqueza.
En estos días hay una película colombiana en los cines titulada "Yo soy otro" que encierra una enseñanza valiosa. Y es que uno siempre es otro para los demás. Por eso nadie puede esperar un respeto y un trato para sí mismo distinto del que reserva para el resto. No hay jerarquías ni dignidades sociales; para abolirlas luchamos la guerra de independencia: todos somos iguales en la diferencia.
La diversidad, la diferencia, debe ser un motivo de alegría y celebración, no de desconfianza. Las grandes culturas de la historia, las ideas geniales y los proyectos que han hecho avanzar la humanidad han surgido del intercambio y del mestizaje: del diálogo con los diferentes. Por eso, el respeto a las diferencias es uno de los ejes articuladores del programa "Amor por Bogotá" y de la cultura ciudadana que está impulsando esta administración.
También decimos que la responsabilidad es un principio básico de convivencia. Los responsables de la cultura ciudadana de los bogotanos son todos y cada uno de los bogotanos. El distrito no puede imponer las normas de civismo porque no es ésta la misión de un gobierno de hombres y mujeres libres.
Existe un espacio fuera del derecho, fuera de las sanciones y la policía, que regula y hace posible la convivencia. Crearlo, alimentarlo y respetarlo es una misión que nos concierne a todos por igual y nadie puede bajarse de esta responsabilidad para con los demás. En eso consiste la cultura ciudadana y por eso otro eje articulador del programa "Amor por Bogotá" es la concientización en la responsabilidad individual y colectiva. Lo que corresponde al Distrito
es poner los medios para que todos los bogotanos y bogotanas puedan cumplir a cabalidad con sus responsabilidades.
El objetivo final de la convivencia social es la cooperación. Para eso surgieron las ciudades. Para que a través de la cooperación de grandes aglomeraciones de personas fuera posible abordar proyectos mayores y más ambiciosos. ¿Y qué proyecto más ambicioso hay en Bogotá que el propio gobierno de la ciudad? Por eso uno de los principios que rigen el gobierno distrital que dirijo es el de corresponsabilidad entre estado y sociedad en la marcha de los asuntos públicos. Durante la campaña dije que todos y todas estaban llamados a colaborar en este proyecto de ciudad.
Ahora, desde la alcaldía, hago el mismo llamado: la participación ciudadana debe ser el principal instrumento de democratización de las decisiones y de responsabilización de la comunidad en el gobierno de la ciudad. Este principio también se expresa en el programa "Amor por Bogotá" que se dirige a lograr una mayor articulación, confianza, respeto y comunicación de los ciudadanos con las instituciones públicas.
Los principios y objetivos que he enunciado incumben a Bogotá. De ahí que la cultura ciudadana deba asumirse en todos los espacios de convivencia: en la casa y en el barrio; en el estadio y en la rumba; en el colegio y en la buseta; en el parque y en el paseo; en todos los sectores y entidades del distrito; en las cosas grandes pero, sobre todo, en la cosas pequeñas: en los pequeños actos cotidianos se expresa también el "Amor por Bogotá".
Hoy comienza la gran celebración del cumpleaños de Bogotá, con más de 300 actividades gratuitas que expresa la diversidad, la riqueza cultural de la ciudad que compartimos. Sigamos celebrando a Bogotá todos los días: ofreciendo a los demás el respeto, la responsabilidad y la solidaridad que nosotros mismos nos merecemos.
SAMUEL MORENO ROJAS
ALCALDE MAYOR DE BOGOTÁ
